Casos Cangrejos

Haciendo énfasis en la excelente labor investigativa  que caracteriza a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, se prosiguieron con las diligencias conducentes para la comprobación del delito cometido en la Sinagoga aún sin determinar  y se continuó en la búsqueda de los elementos de prueba, con la realización de las entrevistas concernientes al personal que labora en la Asociación Israelita de Venezuela.

Asimismo se procedió a realizar un análisis documentologico por parte de los expertos criminalísticas,  de las escrituras presentes  en las paredes del  Templo, así como de los videos respaldados en las computadoras personales de algunos miembros de la asociación, en donde se observaron el día anterior al hecho a varias personas manifestando  y escribiendo consignas en las paredes externas de la Sinagoga; esto con el fin de buscar alguna semejanza entre las escrituras.

Los investigadores comenzaron a trabajar contra reloj debido a la presión política sostenida en el momento, el Ministerio de  Poder Popular para las Relaciones de Interiores y Justicia, Tareck El Aissimi, manifestó su preocupación en cuanto al esclaracemiento del caso puntualizando que la comunidad internacional preparaba ataques diplomáticos  contra nuestro país, para buscar sanciones. En conocimiento de estas circunstancia se toman nuevas líneas estratégicas, con el reto de llegar a la verdad, utilizando la metodología y técnica policial, propios de una concepción científica. Para ello fue necesario, reunir al equipo de investigadores designado para la ejecución de las investigaciones para organizar, distribuir e intercambiar opiniones en las tareas a realizar con el fin de analizar e interpretar todas las variables del hecho. El equipo no desmayo para lograr develar el día 07 de febrero, gracias a un riguroso análisis telefónico donde se filtraron mas de veinticinco mil números de telefonía celular por parte de la División de Investigaciones de Campo del Cuerpo de Investigaciones, al precisar que el número de teléfono perteneciente al ciudadano Víctor Escalona, vigilante de guardia el día del hecho, había enviado un mensaje de texto a las 01:09:42 de la madrugada del 31 de enero de 2009 al numero del efectivo de la Policía Metropolitana Francisco Pérez, quien a su vez los días 30 y 31 de enero de 2009, mantuvo constante comunicación con el número del ciudadano Piñate Frank, efectivo de la Policia Metropolitana, cuyos números tenían amplia comunicación en horas criticas de la comisión del hecho, así como otros números utilizados por el resto de los participantes. Con esta acción la hipótesis de complicidad interna comenzó a cobrar vida, ya que según la versión dada por el vigilante, manifestó haber sido despojado de su teléfono celular horas antes del suceso de la Sinagoga. En fecha 07 de febrero se procedió a la aprehensión del vigilante Víctor Escalona, seguidamente fue trasladado a la sede de la División Contra Hurtos, donde al verse sometido a interrogatorios técnicos en presencia del Director General del C.I.C.P.C, quien dirigía para el momento las pesquisas, confesó su participación en el hecho, manifestando que días antes había recibido llamada telefónica del Funcionario Cordero Edgar de la Policia Metropolitana, quien conocía porque había trabajado de escolta para el Rabino Mayor, ofreciéndole una alta suma de dinero para que lo dejara entrar en el recinto y de esta manera apoderarse del dinero de la caja fuerte. Con el análisis del Modus Operandi, identificación individualización y estudio de las pesquisas, se llegó a obtener conocimiento de los hombres de los sujetos actuantes y su ubicación, procediendo inmediatamente a la ejecución de un allanamiento en las residencias Araguaney, piso 2, apartamento 6, Cúa, Estado Miranda, donde se logra la detención del ciudadano Cordero Edgar, quien manifestó que ciertamente había trabajado para el Rabino Mayor, acotando que el hecho que lo motivó a realizar el robo fue un dinero que le había solicitado al Rabino y este se lo negó, el cual sería utilizado para pagar un abogado para que lo defendiera en una Averiguación Penal que tenia pendiente, como este no realizo dicho préstamo comenzó a alimentar un profundo odio y expresó que las consignas pintadas en las paredes de la Sinagoga habían sido dejadas con el fin de desviar las investigaciones, aprovechando la situación política vivida en el país, además confirmando que el móvil era el robo, porque pensaba que era en las cajas fuertes, había una gran cantidad de dinero y joyas valiosas. De esta manera se pudo demostrar que un sentimiento mal llevado, pudo ser  el detonante que desencadenó el móvil. Siguiendo con las detonaciones de otros sujetos responsables del hecho, se le solicitó a la fiscalía 41º del Ministerio Publico la Orden de Aprehensión  del Cabo Segundo Frank Luis Piñate y Francisco José Pérez Díaz, funcionarios de la Policia Metropolitana, los cuales a los momentos de su captura sin mucho esfuerzo alegaron que el día que ocurrieron los hechos, también se encontraban involucrados los funcionarios Charles Ángelo y José Milla pertenecientes al mismo Cuerpo Policial, quienes fueron ubicados y detenidos en la Sub Comisaría Pinto Salinas de la Policia Metropolitana, el funcionario de la Policia de Caracas, Luis Castillo Guerrero, quien fue aprehendido por otra comisión de CICPC en la sede de la Policia de Caracas, ubicada en la cota 905, Caracas, al momento se le incautó un teléfono celular marca Samsung, el cual se determinó su conexión con el resto de los números involucrados  y el ciudadano: Orlando Pérez, quien fue aprehendido por funcionarios de la División Contra Hurtos el día 8 de febrero de 2009, el mismo al verse rodeado por las comisiones decide entregarse voluntariamente, consiguiéndosele en su poder (01) arma de fuego, tipo pistola, marca Tanfoglio, modelo 19, calibre 9mm, con cuatro cargadores contentivo de treinta y tres balas sin percutir, y Rafael Colinas Mogollón, Alias “El Tito”, también aprehendido a quien se le consiguió un arma de fuego, tipo pistola calibre 40 marca Glock, con seriales limados con tres cargadores contentivos en su totalidad de treinta y cuatro balas sin percutir, la cual había utilizado el día del hecho, también se le incauto un vehiculo marca Chevrolet, modelo Aveo,  el cual también se utilizó para trasladarse el día que arremetieron contra la Asociación. Continuando con sus versiones, indicaron que los actores intelectuales fueron el ciudadano Cordero Edgar y una mujer de nombre Yadira Torres, (Detenida) quien trabajaba en la División Contra Homicidio del C.I.C.P.C, en complicidad con el vigilante Víctor Escalona, agregando que estaban convencidos que en el interior de la caja fuerte, encontrarían una gran suma de dinero y joyas, pero al ser infructuoso el asalto, causo conflicto entre ellos mismos, optando por tomar una computadora, un collar de perlas y el licor que encontraron, para luego proceder a profanar el Templo Israelí, con el objetivo de desviar las investigaciones. De esta manera queda demostrada una vez más la excelente labor investigativa y técnico científica del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas.

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