Recomendaciones
Recuerde que la violencia familiar, de acuerdo a lo contemplado en la ley, se refiere a: la agresión, amenaza u ofensa ejercida sobre la mujer u otro integrante de la familia, por los cónyuges, concubinos, ex-cónyuges, ex-concubinos o persona que hayan cohabitado, ascendientes, descendientes y parientes colaterales, consanguíneos o afines, que menoscabe la integridad física, psicológica, sexual o patrimonial.
Una recomendación primordial para la víctima es que debe denunciar, puesto que existe una serie de casos que la víctima no se atreve a denunciar por miedo y temor a futuras represalias; pero el denunciar es la única forma de detener esta conducta que día a día destruye a la familia venezolana y deja graves secuelas psicológicas a los niños u otros integrantes de estas familias. Recuerde: un niño criado en un hogar con violencia será un adulto violento.
En caso de que usted sea víctima de violencia intrafamiliar, resguarde las evidencias del caso: armas (blancas o de fuego), objetos, grabaciones, fotos, etc.
Si es víctima de violencia sexual, debe acudir inmediatamente a colocar la denuncia, tomando las siguientes precauciones: no ducharse ni lavarse; resguardar y colocar en una bolsa plástica la ropa intima, sabanas y cualquier tipo de evidencia que coadyuve a determinar que efectivamente se cometió este delito.
¿Por qué deben denunciar las víctimas? Porque todo hecho de violencia físico, psicológico o sexual, hacia la mujer u otro integrante de la familia, es también una violación a sus derechos humanos; y por lo tanto es un delito. Recuerde que una denuncia a tiempo es una alerta temprana.
La ley también protege a las víctimas del acoso sexual, el cual se genera porque alguien, abusando de una situación de superioridad, procura cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, tales como:
- Insinuaciones sexuales y ofensivas.
- Proposiciones para tener relaciones sexuales o permitir acercamientos sexuales prometiéndoles recompensas.
- Relaciones o contactos sexuales bajo la amenaza de perjudicar a la víctima en sus actividades y aspiraciones, tanto laborales como educativas.
- Invitaciones deshonestas y comprometedoras.
