Recomendaciones

Para el momento del secuestro

En cuanto a la toma de decisiones, es importante que en la familia se cree un grupo que tome las decisiones y planifique la estrategia que se va seguir, liderado por alguien cercano y de mucha confianza, puesto que además de llevar a cabo una labor compleja, debe satisfacer las demandas de la familia y proteger la información que recibe.

Hay dos caminos: actuar o buscar ayuda.
De cualquier modo, no faltan las dificultades, debido al manejo cuidadoso y confidencial que se le debe dar a la información. Por una parte, se teme compartirla porque se puede "dañar" el negocio; por otra, en el secuestro se resquebraja la confianza y no se sabe quién puede estar involucrado.

Es frecuente, que mucho de lo que se conoce o se habla con los secuestradores se calle, ya sea porque no se puede saber, porque no se quiere hacer "daño" o porque no se puede saber, porque no se quiere hacer "daño" o porque hasta que todo esté resuelto, no se debe comentar nada. Generalmente, las llamadas o cartas son amenazantes y buscan atemorizar a la familia. Muchas veces, tratando de evitar un dolor, al callar información, se genera, sin hacerlo a propósito,un malestar muy grande.

Estas actitudes pueden resentir a la familia, puesto que algunos llegan a sentir que no son parte importante de la misma, que no son tomados en cuenta y que no sirven para nada en la medida en que no pueden colaborar.En casa, se desea mantener las cosas en orden, para que cuando el secuestrado regrese encuentre todo como lo dejó. Es una forma de manifestarle afecto y no defraudarlo, de demostrarle que se sobrellevó la situación y se cumplió con su voluntad y sus deseos.
Un motivo más de desasosiego, es el deseo de saber cómo y en qué condiciones va a regresar el secuestrado.

Cuando la familia se entera del cierre del negocio o de la operación, que van a realizar las autoridades, surgen muchas expectativas sobre el regreso.