LA BURUNDANGA


 

LA BURUNDANGA

No es una cumbia. Tampoco una nueva bebida alcohólica. Es, simplemente, una droga oriunda de Colombia que ya desembarcó en nuestro país. Pero no cualquiera la puede conseguir porque la burundanga no se vende en ninguna parte. Sólo la mala suerte hará que se te cruce en el camino.

Numerosos crímenes cometidos en Santiago han sido atribuidos a la utilización de la burundanga, pues, tras ingerirla, la persona quedaría en un estado similar a la hipnosis, siendo capaz de ejecutar todo tipo de órdenes sin oponerse. Sin embargo, muchos creen que se trataría de un nuevo mito urbano, nacido de la mano de abundantes noches de parranda. ¿Mito o realidad? .

Es usada por brujos, nazis, espías y delincuentes, la escopolamina está irremediablemente unida al lado oscuro del hombre. Se trata del componente de la llamada burundanga, una sustancia que prácticamente hipnotiza a las víctimas dejándolas a merced de los delincuentes y cuyo uso entre los criminales está en franco aumento.

Los efectos de la burundanga son hasta cierto punto similares a los que tienen los roofies, nombre común de un compuesto químico (rohypnol) que se usa en Estados Unidos con varios fines delictivos, entre ellos la violación de mujeres, como ha ocurrido en varios sonados casos.

Usualmente, la burundanga, que no tiene un sabor u olor característico, se mezcla con bebidas o comidas cotidianas y se suministra a potenciales víctimas. Las precauciones han sido útiles y el recelo de la población ha conducido a los delincuentes a crear otros mecanismos para proporcionarla. Ahora se encuentra en forma de spray que es esparcido en la cara, mimetizada en un cigarrillo o puede ser inyectada en cualquier calle o en medio de una multitud.

La reacción que produce la burundanga varía mucho. Para algunos afortunados los signos como mareos, visión borrosa o la boca seca les ha servido de alerta para buscar ayuda inmediatamente. Otros, la mayoría, no alcanzan a reaccionar y la confusión, desorientación y pérdida de la voluntad los pone a merced de los malhechores.

Como la droga que mata la voluntad es calificada la escopolamina, más conocida en el argot criminal como la burundanga, una sustancia que por sus propiedades amenaza con convertirse en "la" pomada para que los delincuentes hagan de las suyas al, prácticamente, lavarles el cerebro a las víctimas, a las que luego de la fechoría les da por dormir.

Si bien los organismos policiales dicen no manejar mayores antecedentes respecto de qué se trata, sí reconocen que su nombre no es desconocido en nuestro terruño. Incluso ya se contarían algunos casos donde la explicación, al menos de los afectados, parece apuntar al hecho de haber sido sometidos a los efectos de este potente y peligroso alcaloide.

Se trata de una sustancia química que produce una intoxicación similar a la atropina, de manera que los pacientes tienen alucinaciones, alteraciones en el estado de conciencia y una pérdida de la memoria. Entonces, fácilmente pueden verse llevados, voluntariamente incluso, a firmar documentos, retirar dinero de los cajeros automáticos y hasta revelar una clave secreta bancaria. Después, como no pueden llevar toda esta información a la base de datos de su computador cerebral, no se acuerdan ni de quién los intoxico, lo que demuestra la gravedad si llega a manos de malandrines.

Como corderitos

Recientemente, un caso con tales rasgos sorprendió al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) que opera en Chacao, Venezuela, tras constatarse una decena de denuncias donde los afectados quedaron con lo puesto, sin necesidad de ser intimidados ni usar la fuerza porque ellos se entregaron solitos a la acción de los delincuentes, para colmo, no se dieron cuenta de lo que había ocurrido.

Después de varias semanas de averiguaciones, la policía logró atrapar a un delincuente oriundo de Barranquilla, en Colombia, a quien pillaron justo cuando suministraba escopolamina en la bebida de la persona a la que le había echado el ojo al interior de un centro nocturno. Con el malhechor tras las rejas, de paso se aclararon otras 15 denuncias, todas de jóvenes que habían sido vejados y despojados de sus pertenencias.

En Chile, al menos en las últimas semanas, dos casos son achacados a la burundanga, uno de ellos el de Fabián, un joven al cual, dentro de un pub del barrio Suecia, dos mujeres habrían echado este elemento en su trago antes de que se fueran juntos a jaranear. ¿Resultado? Al día siguiente despertó y le habían hurtado el auto, electrodomésticos y robado el dinero del Redbank, porque él mismo les entregó, manso como un corderito, la clave de acceso. "Quedé tirado a los tres minutos que estaba tomando la cerveza y no sentí ningún gusto extraño ni nada", dijo a un noticiario.

En su caso fueron dos personas de unos 25 años las que se aprovecharon de su nobleza, en lo que el doc París no duda en catalogar como un ejemplo de "la nueva burundanga", es decir, la escopolamina mezclada con diazepán (ésta, según la literatura científica, a su vez impediría las convulsiones en caso de que a alguien se le vaya la mano con las cantidades) y que pasa piola dentro de un vaso de alcohol.

"El exceso de esta sustancia a nivel de sistema nervioso central impide la incorporación de estas vivencias, de este nuevo conocimiento a la memoria; pero durante el momento en que el individuo está actuando lo hace casi de manera normal, no tiene problemas", advierte el galeno.

Planta colombiana

Pero ¿de qué se está hablando? La escopolamina es un alcaloide que se extrae de plantas de la familia de las solanáceas, principalmente del cacao sabanero o borrachero y de la datura, planta de origen colombiano, mientras que el término popular burundanga, usado por brujas y hechiceros en ritos de la cultura precolombina de los chamanes, por ejemplo, viene del afrocubano y significa brebaje o bebestible utilizado con fines delictivos.

Los alcaloides se absorben rápidamente en el tracto gastrointestinal y es por vía oral como más frecuentemente se administra a las víctimas, en la forma de dulces, chocolatines, bebidas como gaseosa, café y licor. A través de la vía inhalatoria no se descartan sus efectos, como en cigarros o por aplicación sobre la piel de linimentos.

En Ecuador, incluso, fueron descubiertos volantes distribuidos en las calles e impregnados con este polvo, lo que permitía a los hampones actuar dentro de las dos a seis horas que dura su efecto.

De acuerdo a Enrique París, la burundanga en Colombia es la segunda causa más importante de intoxicaciones, mientras que si la dosis es muy alta la víctima suele presentar hipertensión arterial, taquicardia severa, midriasis (dificultades para mirar) y la piel caliente y enrojecida, pudiendo llegar a hacer convulsiones y eventualmente, la muerte.

Acá, en tanto, tenemos nuestra propia burundanga en el llamado chamico, una planta silvestre de propiedades similares al floripondio. Con el hongo venenoso amanita muscaria sucede algo parecido, porque ambas aumentan la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria, producen midriasis y retención urinaria y gástrica, tal como lo hace la atropina.

"La nueva burundanga además de producir amnesia, el paciente duerme. Puede quedar muy dormido una vez que empieza a surtir efecto el diazepán. La duración de este cuadro depende del peso de la persona y la dosis suministrada. Tiene la ventaja de que es incolora, inodora e insípida, con lo que la persona no se da cuenta", indica.

El consumo, aunque sea mínimo, en un niño es aún más dañino. No sólo puede llegar a presentar convulsiones, sino a morir en cosa de minutos.

No acepte tragos de extraños


- Por sus características de polvillo insípido e incoloro, las recomendaciones sobre la burundanga apuntan a no aceptar tragos ni otras bebidas de extraños, sobre todo en pubs y clubes nocturnos, que son los sitios de donde se tiene indicios de que ocurren estos ataques.


- Como se trata de un hipnógeno capaz de controlar a la víctima con el fin de cometer delitos, la persona se somete por completo a las órdenes del delincuente, sin presentar ninguna clase de oposición. Por sus efectos antiespasmódicos, es también utilizada en las terapias contra ciertas enfermedades, como el Parkinson.


- El árbol que le da origen es tan común en las zonas rurales de los alrededores de Bogotá, la capital colombiana, que las madres advierten a sus hijos no dormirse debajo de su follaje porque sus flores blancas y amarillas inducen estados de alucinaciones y sueños extraños.


- Entre los síntomas que ocasiona están la disminución de la producción de saliva, dificultades para deglutir y hablar, dilatación de las pupilas, visión borrosa, taquicardia e hipertensión.


- En la época hitleriana, la escopolamina fue usada por el médico nazi Joseph Menghelle, y también la Central de Inteligencia Americana (CIA) recurrió a ella, haciéndola conocida como "la sombra de la noche".

Puede provocar hasta la muerte

Burundunga suena a brujería, a un rito de las razas africanas o a uno de los temas contagiosos de la cantante cubana Celia Cruz, pero lejos de ser inofensiva, es de temer entre la población, sobre todo entre las mujeres. En otros países ya se reportan casos de vejámenes sexuales y violaciones bajo sus efectos.

Al ser absorbida ocasiona un estado de pasividad completa de la víctima con actitud de "automatismo". Recibe y ejecuta órdenes sin oposición, desapareciendo los actos inteligentes de la voluntad y la memorización de hechos, lo cual es aprovechado por los delincuentes.

Bloquea las funciones relacionados con aprendizaje y memorización. En algunas personas puede causar desorientación, excitación psicomotriz, alucinaciones, delirio y agresividad, en tanto que en dosis muy altas causa convulsiones, depresión severa, coma y aún la muerte.

Cantidades muy altas desencadenan arritmias cardíacas, taquicardia severa, fibrilación, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y muerte.

El efecto máximo se alcanza durante una a dos horas y cede paulatinamente.

Origen

El toloache es una datura de origen americano que se ha utilizado con un sinfín de propósitos desde antes de la llegada de los españoles al continente. En el Nuevo Mundo, los mexicas lo llamaban tolohuaxíhuitl y tlápatl. No sólo se le empleaba para provocar alucinaciones visuales, también tenía usos medicinales, en especial para aliviar dolores y reducir hinchazones. Un poco después de la conquista de México, Francisco Hernández, el médico del rey, menciona en un escrito sus valores medicinales, aunque advierte que el uso excesivo puede volver locos a los pacientes, provocando "varias y vanas imaginaciones".

Etimología

La palabra toloache viene de toloatzin que en lengua náhuatl significa "cabeza inclinada".

QUÍMICA

Identificación

La planta se reproduce mediante la polinización que llevan a cabo los insectos nocturnos. Sus flores son blancas con un halo violeta o azul y sus hojas tienen un olor desagradable. Los frutos son bayas espinosas del tamaño de una nuez que contienen muchas semillas pequeñas.
A estas las daturas les gusta crecer a las orillas de las poblaciones.

Formas de adulteración

Ninguna.

FARMACOLOGÍA

Mecanismo de acción y formas de empleo

Cuando el toloache es ingerido oralmente, sus efectos comienzan entre los 15 y los 30 minutos. La escopolamina que contiene esta planta es otro agente anticolinérgico que actúa bloqueando los receptores colinérgicos en el cerebro. En función de ello se deprimen los impulsos de las terminales nerviosas o, si la dosis ha sido elevada, se estimulan y posteriormente se deprimen.

Usos terapéuticos

Otro uso de la escopolamina es para detener los ataques asmáticos. Durante mucho tiempo estuvo disponible en México bajo el nombre comercial de Asthmador® con este propósito. Otra forma de usar la escopolomina consistía en enrollar hojas secas de toloacheen cigarrillos. Fumar uno de éstos durante un ataque de asma puede detenerlo rápidamente en muchos casos. El mecanismo exacto es incierto, pero se cree que la escopolamina administrada en esta forma, relaja los bronquiolos de los pulmones. Otra aplicación de la escopolamina en la medicina moderna es como agente para combatir algunas manifestaciones del Mal de Parkinson.

Dosificación

La dosis terapéutica mínima de escopolamina es de 10 mg. La dosis letal se halla alrededor de los 100 mg. Como resulta difícil calcular las concentraciones de escopolamina que contiene una planta de toloache debe considerarse como muy peligroso, ya que la dosis terapéutica es muy cercana a la dosis letal.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Heffern asegura que el toloache:

No es un alucinógeno en el mismo sentido que el LSD o la mezcalina, por dos razones principales. Primero, las alucinaciones duran más -tanto como tres días si el sujeto dura tanto. Segundo, las alucinaciones son de una naturaleza diferente. Son auditivas por lo menos tanto como son visuales, mientras que las alucinaciones inducidas por LSD o mescalina son primordialmente visuales. Además, el individuo que toma una dosis alucinógena de escopolamina a menudo pierde todo contacto con la realidad. Puede correr tras una fantasía o huir de objetos imaginarios. Frecuentemente sostiene conversaciones incoherentes con personas inexistentes. (13)

A nivel físico las pupilas se dilatan, aumentan el pulso y el ritmo respiratorio y la acción de los músculos involuntarios decrece. En dosis pequeñas el toloache tiene efectos sedativos. De hecho es ingrediente de algunas preparaciones para dormir. En cantidades un poco mayores, seca las membranas mucosas de la nariz, la boca, la garganta y otras áreas. No se ha confirmado daño genético en humanos debido al uso de la escopolamina.

Potencial de dependencia

El toloache no provoca tolerancia ni adicción física o psicológica. Su retiro no supone síndrome abstinencial alguno.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

La intoxicación con toloache es muy peligrosa, ocasiona vómitos, convulsiones y en casos graves coma y muerte. Ante cualquier sospecha hay que solicitar asistencia médica para que se aplique un lavado gástrico y se trate al paciente con carbón activado o con un inhibidor de la colinesterasa como la fisostigmina.

Datos de interés

Régimen legal actual

El cultivo del toloache es legal y puede comerciarse libremente; de hecho es relativamente fácil hallarlo en los mercados mexicanos especializados como el de Sonora en el Distrito Federal.

El toloache como elemento ritual

Diversos pueblos indígenas de América han empleado el toloache con fines terapéuticos y rituales. Los yaquis y los zuni le atribuyen el poder de volar o transportar el alma hacia el infinito. Los navajo lo utilizan para inducir visiones, diagnosticar enfermedades y provocar curaciones. Los jíbaros se lo dan a los niños que se portan mal, creyendo que los espíritus de sus ancestros los castigarán. Algunas tribus norteamericanas también utilizan esta datura en los niños durante algunos ritos de iniciación a la adolescencia en los que el tránsito simbólico entre la muerte y el renacimiento justifica los potentes preparados.

En México no ha disminuido su uso ni en las ceremonias mágico religiosas, ni como agente terapéutico, además no es raro que el toloache se agregue al mezcal de agave o al tejuino de maíz para aumentar su poder embriagante. Entre los yaquis, las mujeres lo toman para aliviar los dolores del parto. Los huicholes lo utilizan como medicamento, pero es considerado tan poderoso que sólo puede ser manejado por alguien de autoridad. Un etnobotánico escribió: "Mis recolecciones de estas plantas eran acompañadas por avisos de que me volvería loco y moriría a causa del mal trato que les daba. Algunos indios rehusaban hablar conmigo durante algunos días después de la recolección."

¿Quién no ha escuchado alguna historia de embrujos con toloache en México?

Los navajos toman toloache por sus propiedades visionarias, lo utilizan para hacer diagnósticos, para curar o simplemente para intoxicarse. Sin embargo, el uso que le dan los navajos siempre es de orientación mágica. Si el amor de un hombre es rechazado por una mujer, aquél puede buscar venganza poniendo su saliva o polvo de sus mocasines en una datura, y luego entonará un canto que volverá inmediatamente loca a la muchacha.

Aún en la actualidad y fuera del ámbito navajo, los relatos de amantes despechadas que inducen amor o más comúnmente, sometimiento en el objeto de su amor mediante el toloache, son innumerables. En los mercados mexicanos especializados en abastecer a herbolarios y brujos, es fácil encontrar esta planta acompañada de oraciones, recetas y consejos para su utilización. Además, el toloache ha sido empleado en México (tal como otras daturas en el resto del mundo) para inducir psicosis temporal ya que la víctima es incapaz de recordar los incidentes cuando los efectos desaparecen.

Por: Lic. Edisabeth Segovia - División de Prevención de Drogas

 

 



 

Este Web Site fue diseñado, programado y desarrollado en la División de Desarrollo y Fortalecimiento Institucional, Área de Página Web del
Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas
WebMaster:

 

 


 

Correo Interno del CICPC Ministerio del Poder Popular del Interior y Justicia el CICPC es un Organismo adscrito a este Ministerio Policia Internacional Protección Civil OFICINA NACIONAL ANTIDROGAS Tribunal Supremo de Justicia Policia Metropolitana Ministerio del Poder Popular del Interior y Justicia